• Homo consciens

La economía regenerativa: elijamos la vida como base del diseño de nuestro sistema económico



Fuente: Capital Institute - Octubre 2022

La regeneración es el proceso que proporciona sistemas vivos sostenibles como resultado de ese proceso. Por lo tanto, el diseño inteligente de sistemas (y la humildad adecuada) sugeriría utilizar los mismos patrones y principios universales que el cosmos utiliza para construir sistemas estables, saludables y sostenibles en todo el mundo real como modelo para nuestra economía humana.


Esta idea se basa en tres premisas:

  1. La economía humana es un sistema vivo (aunque hoy en día sea poco saludable).

  2. Existen patrones y principios universales - que podemos definir y que describen a grandes rasgos las cualidades y tendencias del funcionamiento de la vida.

  3. Para que la economía humana sea sostenible a largo plazo, debe aprovechar el proceso regenerativo alineándose con estos mismos "primeros principios" de los sistemas vivos.


La investigación del Capital Institute ha encontrado un patrón de principios clave interconectados que subyacen a la salud sistémica y representan colectivamente los ocho principios o cualidades de la vitalidad regenerativa que pueden utilizarse como base teórica de la Economía Regenerativa. No sugieren que la complejidad de los sistemas vivos pueda reducirse a ocho (o a cualquier otro número de) principios, ni que estos ocho definan alguna Verdad universal. Pero colectivamente, y visto como un todo unificado y no como una lista de piezas, esta unidad apunta en la dirección de cómo entienden ahora que funciona la vida, la vida creando las condiciones para más vida en una espiral ascendente de complejización. Por lo tanto, estos ocho principios, tomados en su conjunto, pueden servir de forma muy práctica como brújula vital para nuestro viaje hacia el surgimiento de economías regenerativas adaptadas a cada contexto único.


Los 8 principios

1. Relaciones correctas:

La humanidad es parte integrante de una red de vida interconectada en la que no existe una separación real entre "nosotros" y "eso". La escala de la economía humana importa en relación con la biosfera en la que está inmersa. Es más, todos estamos conectados entre nosotros y con todos los lugares de nuestra civilización global, como nos dicen tanto nuestra experiencia vivida como la física cuántica. El daño a cualquier parte de esa red se extiende a todas las demás partes. Así que los principios de reciprocidad y mutualismo que se encuentran tanto en la biología como en la sabiduría indígena, e incluso la Regla de Oro común a todas las religiones del mundo, son fundamentales para una economía regenerativa.


2. Considerar la riqueza de forma holística:

La verdadera riqueza no es simplemente dinero en el banco. Debe definirse y gestionarse sistémicamente en términos de bienestar del conjunto. Esto sólo puede lograrse mediante la armonización de múltiples tipos de riqueza o "capital" -para usar el lenguaje económico- más allá del capital financiero, material y tecnológico convencional, para incluir el capital social/relacional, el cultural, el experiencial y, sí, el espiritual, como quiera que se defina. Pero todas estas formas de capital se apoyan en los cimientos del capital natural y, en particular, en el funcionamiento saludable del ecosistema, del que depende toda la vida, incluidas nuestras economías humanas. En definitiva, el conjunto es tan fuerte como el eslabón más débil.


3. Innovador, adaptable y receptivo:

En un mundo en el que el cambio está siempre presente y se acelera, las cualidades de innovación y adaptabilidad son fundamentales para la salud. Esta es la idea que Charles Darwin quiso transmitir en esta afirmación, a menudo malinterpretada, que se le atribuye: "En la lucha por la supervivencia, los más aptos ganan a costa de sus rivales". Lo que Darwin quería decir en realidad es que: el más "apto" es el que mejor se adapta, es decir, el que más se adapta a un entorno cambiante. Por lo tanto, el dinamismo empresarial asociado a un sistema de libre empresa y a la libre circulación de capitales es esencial. Sin embargo, ambos deben ser canalizados de alguna manera que responda a la dinámica cambiante y a las necesidades esenciales de la salud del sistema en lugar de a los deseos individuales a corto plazo de los deseos y la codicia.


4. Participación empoderada:

En un sistema interdependiente, la aptitud proviene de contribuir de alguna manera a la salud del conjunto. La calidad de la participación empoderada significa que todas las partes deben estar "en relación" con el todo más amplio de manera que no sólo les permita negociar sus propias necesidades, sino también añadir su contribución única a la salud y el bienestar de los conjuntos más amplios en los que están integrados. Así, mientras que la "inclusión" puede ser moralmente deseable, la participación empoderada es una cualidad no negociable de la salud sistémica para todo el sistema.


5. Honra a la comunidad y al lugar:

Cada comunidad humana está formada por un mosaico de pueblos, tradiciones, creencias e instituciones, moldeadas de forma única por las presiones a largo plazo de la geografía, la historia humana, la cultura, el entorno local y las necesidades humanas cambiantes. En honor a este hecho, una Economía Regenerativa nutre a las comunidades y regiones sanas y resistentes, cada una de ellas informada de forma única por la esencia de su historia y lugar individuales. Aunque el patrón de los ocho principios universales se aplica a todos los lugares, cada lugar debe definir cómo se aplica el patrón en función de sus propios contextos únicos. Al igual que cada copo de nieve se parece a un copo de nieve, cada copo de nieve también es único.


6. Efecto borde Abundancia:

La creatividad y la abundancia florecen sinérgicamente en los "bordes" de los sistemas, donde los lazos que mantienen al patrón dominante son más débiles. Por ejemplo, hay una abundancia de vida interdependiente en las marismas donde un río se encuentra con el océano. En esos bordes las oportunidades de innovación y fertilización cruzada son mayores. Trabajar en colaboración a través de los bordes -con un aprendizaje y desarrollo continuos procedentes de la diversidad que existe allí- es transformador tanto para las comunidades donde se producen los intercambios como para los individuos implicados. Los silos de conocimientos especializados, aunque necesarios en nuestro complejo mundo, también crean barreras a las nuevas formas de manifestar el potencial regenerativo.


7. Flujo circulatorio robusto:

Una economía viva exige un metabolismo saludable para eliminar las toxinas y nutrir cada célula en cada nivel de nuestras redes humanas. Al igual que la salud humana depende de una sólida circulación de oxígeno, nutrientes, etc., la salud económica también depende de un sólido flujo circulatorio de energía y materiales de "forma circular" en el que los residuos son alimento, como en todos los sistemas biológicos. Pero también exige una circulación robusta del dinero hacia todas las extremidades del sistema, la circulación robusta de información precisa que permite Internet (pero que está gravemente dañada en nuestra sociedad de la posverdad), e incluso la circulación de la empatía para ayudar a elevar la conciencia, apoyar la confianza y el diálogo saludable. No hace falta decir que un metabolismo económico sano también exige insumos materiales y financieros sanos y libres de toxinas, al tiempo que se eliminan los residuos de una manera y a una escala que no socava la salud del conjunto.


8. Busca el equilibrio:

Estar en equilibrio dinámico es esencial para la salud sistémica. Al igual que un ciclista, los sistemas regenerativos están siempre inmersos en esta delicada danza en busca del equilibrio. Lograr la armonía requiere equilibrar las paradojas con un pensamiento de ambos/y en lugar de uno u otro. Los sistemas saludables armonizan múltiples variables en un todo unificado en lugar de optimizar una sola a expensas de otras. Por ejemplo, una economía regenerativa trata de equilibrar la energía y las cualidades masculinas y femeninas, como el pensamiento analítico con las formas intuitivas de conocimiento, y la competencia con la colaboración. También equilibra la eficiencia y la resiliencia; la diversidad y la coherencia; y apoya las estructuras fractales que equilibran las organizaciones pequeñas, medianas y grandes en una jerarquía saludable, todo ello al servicio de la salud del conjunto.


NUESTRA HISTORIA REGENERATIVA ES INFINITAMENTE PROMETEDORA:

Los sistemas regenerativos del mundo real -es decir, el milagro de la vida misma- encierran para nosotros la promesa y la realidad concreta de un potencial regenerativo infinito. Al igual que los patrones fractales que se repiten desde lo microscópico hasta lo cósmico definen el mundo viviente y no viviente, también podemos atrevernos a creer que los patrones y principios universales de la vitalidad regenerativa pueden aplicarse desde la economía del hogar individual hasta la local y biorregional, y todo el camino hasta la economía global. Y, lo que es más importante, el proceso regenerativo desbloquea un potencial inédito sin límites, hasta el infinito, del mismo modo que podemos atrevernos a creer que la conciencia no tiene límites. Es este potencial regenerativo el que encierra la promesa de una prosperidad exponencial e interminable para la humanidad y el mundo vivo en el que estamos inmersos, al igual que la vida se expande frente a la entropía. Tal es la promesa de participar simplemente en el viaje de la propia evolución -y contribuir a él como sólo los humanos pueden hacerlo-. Pero, y este es un pero importante, tal promesa está abierta a nosotros si, y sólo si, nos despojamos de nuestra arrogante ignorancia y aprendemos a vivir de forma sinérgica con estos patrones y principios que describen los sistemas vivos y que casualmente están alineados con las tradiciones de sabiduría que han resistido la prueba del tiempo. Elijamos la vida como base del diseño de nuestro sistema económico.

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