• Homo consciens

Sobre la ecología...actuar en favor de los vivos


Fuente: Liberation - por Virginie Maris, filósofa, Corine Pelluchon, filósofa y Pablo Servigne, autor - mayo de 2021

¿Qué es un individuo si el ser que soy está formado por todos los seres que me componen y las múltiples influencias que me conforman?



La ecología se interesa por los vínculos entre los seres vivos y su entorno. Concibe a los seres no como átomos, sino como nodos de una compleja red de interacciones e interdependencias. Se refiere a la racionalidad (logos) de nuestro habitar la Tierra (oikos) que es siempre una convivencia.


La ecología tiene una dimensión subjetiva que implica la extensión de la ética y la política a entidades no humanas; una dimensión social vinculada a la exigencia de justicia entre personas, pueblos y generaciones; y una dimensión biofísica vinculada a los impactos de nuestros modos de organización y consumo sobre el clima y la biodiversidad.


¿Qué es un individuo si el ser que soy está formado por todos los seres que me componen y las múltiples influencias que me conforman? Pertenecemos a muchas comunidades entrelazadas.


Así, nuestros compromisos y nuestras prácticas se transforman. Esto puede verse en nuestra relación con la tierra, el paisaje, la ciudad o la agricultura. El bosque, por ejemplo, nos enseña que la vida se enriquece espontáneamente con la materia y la diversidad, ¡sin crear un solo residuo! Otros principios de la vida pueden ser una fuente de inspiración. La permacultura se basa en esta idea: el arte de cuidar a los seres humanos y la casa común activando vínculos mutuamente beneficiosos. El ser humano desempeña el papel de jardinero-acompañante, fomentando la inteligencia colectiva.


Sin embargo, una cuidadosa atención a las conexiones no oscurece las distinciones. Por el contrario, revela la diversidad y la alteridad de las formas de vida. El tejido de la vida no es una red uniforme; está hecho de simpatías, indiferencias y hostilidades. Los humanos no están en casa en todas partes. Debe negociar con los no humanos y reconocer que algunos seres no están dispuestos a compartir su territorio.


La naturaleza no es una reserva de recursos ni un espacio a conquistar. A través de su atención a los vínculos, la ecología nos invita a rechazar las relaciones de acumulación y colonización en el mundo.


Los vínculos se inscriben en un tiempo largo: el del pasado, que nos hace "compañeros de viaje con otras especies en la odisea de la evolución" (Aldo Leopold, 1949), y el del futuro, que orienta nuestra responsabilidad hacia las consecuencias lejanas de las decisiones presentes.


Aceptar el carácter dinámico de la vida no significa, sin embargo, renunciar a toda permanencia. Frente al mandato de adaptación y modernización, la ecología puede ayudarnos a distinguir entre las transformaciones fecundas y lo que hay que preservar.


Mientras que la catástrofe ecológica se explica por la obsesión por el control, la capacidad de construir relaciones más ricas con otras personas y de darles cabida tiene su origen en la consideración. Esto se basa en la humildad, que implica el reconocimiento de nuestra condición terrenal. Nos permite estar abiertos a lo que no esperábamos.


Propuestas

Artículo 1 - Soberanía de los animales salvajes

Los animales salvajes son soberanos. Ningún uso humano justifica el despojo de sus territorios y la negación de su derecho a existir según sus propias normas. Las interacciones entre los seres humanos y la fauna silvestre deben negociarse para establecer un reparto equitativo de los recursos y las oportunidades.


Artículo 2 - Biodiversidad

La diversidad de formas de vida, conjuntos, relaciones y trayectorias evolutivas garantiza la salud y el florecimiento de la vida humana y no humana. Esta diversidad es un activo en sí mismo que debe ser protegido. El daño a la biodiversidad es un delito y debe ser reparado.


Artículo 3 - Bienes comunes interespecíficos

Los seres humanos participan en comunidades mixtas que también incluyen seres no humanos. Hay bienes inherentes a estas comunidades que son mayores que la suma de los intereses de los individuos y grupos que las componen. Estos bienes comunes interespecíficos deben ser reconocidos y respetados.


Este artículo está extraído del libro: Relions nous , la Constitution des liens de l'an 1. Será publicado por Les liens qui libèrent el 2 de junio de 2021.




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