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Los incendios de Australia en 2019 engendraron una floración de fitoplancton gigante



Fuente: Cosmosmagazine - 16 de septiembre de 2021

El humo de los incendios de 2019/20 tuvo un efecto inesperado en el Océano Austral.



Los incendios forestales de Australia de 2019/20 fueron una crisis de escala épica. No solo quemaron una superficie estimada de 18 millones de hectáreas, matando al menos a 34 personas y hasta mil millones de animales, sino que también tuvieron secuelas complejas y de gran alcance, desde llenar los glaciares de Nueva Zelanda con hollín hasta alfombrar los cielos de todo el hemisferio sur con una bruma de humo.


Ahora, un nuevo estudio publicado hoy en Nature ha descubierto que los incendios forestales de 2019/20 tuvieron un efecto vital inesperado: produjeron una floración de fitoplancton más grande que todo el país de Australia, en el Océano Austral, entre Nueva Zelanda y Sudamérica.


Este florecimiento fue mayor que cualquiera medido antes en la zona, según el equipo internacional de investigadores, que incluye científicos del Centro de Excelencia para Extremos Climáticos (CLEX) del ARC y el Instituto de Estudios Marinos y Antárticos (IMAS) de la Universidad de Tasmania.


"La floración de fitoplancton en esta región no tiene precedentes en los 22 años de registro por satélite y duró unos cuatro meses", afirma Peter Strutton, coautor del IMAS e investigador jefe del CLEX.


"Lo que lo hizo más extraordinario es que la parte de la temporada en la que apareció la floración suele ser el punto más bajo de la temporada en cuanto a fitoplancton, pero el humo de los incendios forestales australianos invirtió por completo esa situación".


Pero, ¿cuál es la relación entre el humo de los incendios y la floración de fitoplancton a cientos de kilómetros de distancia?


Según los investigadores, los enormes penachos de aerosoles de los incendios forestales -que alcanzaron altitudes de 16 kilómetros y alteraron los vientos en la estratosfera- transportaron el humo a través de grandes distancias. Llevaba consigo importantes concentraciones de hierro, vital para la fotosíntesis y el crecimiento del fitoplancton. Estos depósitos de humo rico en hierro inyectaron el triple de la cantidad habitual de este metal que se encuentra en el Océano Austral, relativamente pobre en hierro, lo que dio lugar a una repentina y prolífica floración.


"La aceleración del crecimiento del fitoplancton a medida que los incendios se iban extendiendo por Australia fue tan rápida que sólo se retrasó unas semanas, y en algunos casos sólo unos días", afirma Jakob Weis, estudiante de doctorado del IMAS/CLEX y colaborador del estudio.


"Esto fue así incluso cuando el impacto del humo se sintió a rachas en lugar de aparecer como una lluvia constante de humo sobre el océano. Por ejemplo, descubrimos que los incendios de un solo día, el 8 de enero [2020], depositaron en esa parte del océano el 25% del carbono negro y el hierro de todo el mes de enero."


Se trata de un poderoso ejemplo de las formas intrincadas e imprevistas en las que los eventos en ecosistemas enormemente diferentes pueden interactuar entre sí.


Y lo que es aún más fascinante, estas floraciones masivas de fitoplancton son en realidad un eficaz sumidero de carbono, lo que las convierte en un contrapunto de equilibrio climático a los incendios forestales cada vez más intensos. De hecho, la fertilización del océano con hierro para estimular el crecimiento del fitoplancton se ha propuesto a menudo como una forma de mitigar el cambio climático.


Los investigadores estiman que el florecimiento del fitoplancton provocado por los incendios de 2019/20 eliminó de la atmósfera una cantidad de carbono equivalente a la producida por los incendios forestales. Sin embargo, el secuestro permanente de carbono por parte del fitoplancton es complejo, y los científicos no pudieron establecer si ese carbono descendió a las profundidades del océano cuando el florecimiento terminó, o fue liberado de nuevo a la atmósfera.


"Con el aumento del riesgo de incendios forestales en algunas zonas, y su potencial impacto en el clima, esta investigación demuestra que debemos prestar atención a las consecuencias de los incendios a escala global", afirma Strutton.


"Necesitamos una representación mucho más completa de los incendios forestales en los modelos climáticos y estudios específicos para comprender su influencia en los ecosistemas marinos. Nuestra capacidad de adaptación al futuro cambio climático depende de ello".



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