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¿Quién nos alimentará? La agroindustria o la red alimentaria campesina



Fuente: ETC Group - 16 de octubre de 2017

Un nuevo informe del Grupo ETC cuenta una impactante historia de dos sistemas alimentarios


Se nos dice que es la gran agroindustria, con sus llamativas soluciones tecnológicas y su influencia financiera, la que salvará al mundo del hambre y la malnutrición generalizadas y ayudará a los sistemas alimentarios a capear los impactos del cambio climático. Sin embargo, un nuevo informe del Grupo ETC muestra que, de hecho, es una red diversa de pequeños productores, denominada Red Alimentaria Campesina, la que alimenta al 70% del mundo, incluyendo a las personas más hambrientas y marginadas.


Basándose en una amplia variedad de fuentes, el informe concluye que es la Red Alimentaria Campesina la que tiene la diversidad, la resiliencia y la huella ligera necesarias para adaptarse con éxito al cambio climático. La agroindustria mundial, en cambio, es una de las principales fuentes de emisiones de carbono, y es vulnerable por su uniformidad genética.



El informe ¿Quién nos alimentará?, es un informe basado en datos y lleno de estadísticas inesperadas que revelan una historia de dos sistemas alimentarios. Se trata de la tercera edición, y la síntesis más completa, de un ejercicio de investigación que venimos realizando desde hace varios años. ¿Quién nos va a alimentar? da un vuelco a los supuestos habituales sobre quién alimenta a quién en un mundo hambriento y amenazado por el cambio climático.



Algunos puntos destacados del informe:


  • Los campesinos (no las empresas alimentarias) alimentan al mundo: el 70% de la población mundial se alimenta de la red alimentaria campesina, y los campesinos producen estos alimentos con menos (a menudo mucho menos) del 25% de los recursos -incluyendo la tierra, el agua, los combustibles fósiles- utilizados para llevar todos los alimentos del mundo a la mesa.

  • La producción industrial de alimentos no logra alimentar: Sólo el 24% de los alimentos producidos por la cadena alimentaria industrial llega realmente a las personas: el resto se desperdicia en las ineficiencias de la producción de carne; se pierde en el transporte, el almacenamiento y en el hogar; y se desvía a productos no alimentarios.

  • La cadena alimentaria agroindustrial utiliza al menos el 75% de los recursos agrícolas del mundo y es una de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero, pero proporciona alimentos a menos del 30% de la población mundial. Por cada 1 dólar que los consumidores pagan a los minoristas de la cadena, la sociedad paga otros 2 dólares por los daños sanitarios y medioambientales de la cadena. La factura total del coste directo e indirecto de la cadena es 5 veces el gasto militar anual de los gobiernos. En síntesis: La comida industrial nos cuesta más: Por cada dólar gastado en alimentos industriales, cuesta otros 2 dólares limpiar el desorden.

  • La cadena carece de agilidad para responder al cambio climático. Su I+D no sólo está distorsionada, sino que está en declive al concentrar el mercado alimentario mundial.

  • La Red Alimentaria Campesina fomenta entre 9 y 100 veces la biodiversidad utilizada por la Cadena agroindustrial, entre plantas, ganado, peces y bosques. Los campesinos tienen el conocimiento, la energía innovadora y las redes necesarias para responder al cambio climático; tienen el alcance y la escala operativa; y están más cerca de los hambrientos y desnutridos.

  • Todavía hay mucho sobre nuestros sistemas alimentarios que no sabemos que no conocemos. A veces, la cadena agroindustrial lo sabe pero no lo dice. Otras veces, los responsables políticos no están mirando. La mayoría de las veces, no tenemos en cuenta los diversos sistemas de conocimiento de la Cadena Alimentaria Campesina.

  • La conclusión: al menos 3.900 millones de personas mil millones de personas pasan hambre o malnutridas porque la cadena alimentaria industrial está demasiado distorsionada, demasiado cara, y - después de 70 años de intentos - no se puede ampliar para alimentar al mundo.


Con las políticas, la tierra y los derechos adecuados, las estrategias agroecológicas dirigidas por los campesinos podrían duplicar o incluso triplicar el empleo rural, reducir sustancialmente la presión de la migración urbana, mejorar significativamente la calidad y la disponibilidad nutricional y eliminar el hambre, al tiempo que se reducen las emisiones de GEI de la agricultura en más de un 90%.


El informe está disponible para su descarga en español


¿Qué sucede con los alimentos producidos por la cadena agroindustrial?



La cadena agroindustrial produce cantidades inconmensurables de comida. ¿Cómo es que alimenta a menos del 30% de la población mundial? Parte de la respuesta es que la cadena cosecha calorías que no se destinan directamente a la población.

Aquí la suma: •

  • 44% de las calorías que produce la cadena agroindustrial se pierden en la producción de carne.(Aunque la mitad de todas las calorías cosechadas por la cadena se convierten en forrajes para el ganado, sólo 12% llegan a la gente en la forma de carne y lácteos). •

  • Otro 9% de las calorías de los cultivos industriales se usan en la producción de agrocombustibles o productos no alimentarios.

  • Al menos 15% de las calorías cosechadas por la cadena agroindustrial se pierden en el transporte, el almacenamiento y el procesamiento.

  • Aproximadamente 8% de las calorías de la cadena terminan en los botes de basura.

  • Hasta aquí, 76% del total de calorías que produce la cadena se desperdician antes de llegar al plato, de modo que sólo 24% son consumidas directamente por la gente.


Además, se estima que una cuarta parte de la comida que se ingiere (en peso) es consumo excesivo que ocasiona enfermedades. Si calculamos que al menos 2% de las calorías que vienen de la cadena agroindustrial dañan la salud, resulta que 78% de la producción de la cadena agroindustrial alimentaria se desperdicia y solamente 22% nutre verdaderamente a las personas.


¿Quién está agotando nuestros recursos?

La red campesina emplea menos del 25% de las tierras agrícolas para cultivar alimentos que nutren a más del 70% de la población (proveyendo además apoyo primario para los 2 mil millones de personas que están en mayor riesgo). ETC calcula que la red usa aproximadamente 10% de la energía fósil y no más del 20% del agua que demanda la totalidad de la producción agrícola, con prácticamente cero devastación de suelos y bosques.


La cadena agroindustrial utiliza más del 75% de la tierra agrícola del mundo y en el proceso destruye anualmente 75 mil millones de toneladas de capa arable y tala 7.5 millones de hectáreas de bosque. Además, la cadena agroindustrial es responsable del consumo de al menos el 90% de los combustibles fósiles que se usan en la agricultura (y sus correspondientes emisiones de gases de efecto invernadero), así como al menos 80% del agua dulce, mientras nos deja con una cuenta de 12.37 billones de dólares que debemos pagar tanto por los alimentos como por los daños. También, la cadena agroindustrial arroja un saldo de 3 mil 900 millones de personas subalimentadas o malnutridas.

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