• Alejandro T

Los costes ocultos de la minería del cobalto

Fuente: The Washington Post - Autores: Lena Mucha, Todd C. Frankel y

Karly Domb Sadof - Febrero de 2018.


En el sur del Congo, abrasado por el sol y el polvo, miles de mineros recorren túneles subterráneos en busca de cobalto. Muchos de ellos trabajan a mano. Por eso se les conoce como creuseurs, que en francés significa cavadores.



No utilizan herramientas eléctricas. No llevan máscaras ni guantes. Lo hacen porque viven en uno de los países más pobres del mundo, y el cobalto es valioso. El mineral es esencial para las baterías de iones de litio de los teléfonos inteligentes y muchos vehículos eléctricos. La mayor parte del suministro mundial de cobalto procede de la región del Congo. Estos trozos de roca cargados de cobalto salen del país con destino a las refinerías de Europa y China, donde entran en las complejas cadenas de suministro de algunas de las mayores empresas de tecnología y automoción.


Los creuseurs saben que su trabajo es físicamente peligroso. Las muertes y lesiones por derrumbes en los túneles no son infrecuentes. Los niños a veces se unen a sus hermanos mayores y padres en las minas.


Pero lo que se entiende menos son los riesgos para la salud del medio ambiente que supone la minería extensiva. El sur del Congo no sólo alberga vastos depósitos de cobalto y cobre, sino también de uranio. Los científicos han registrado niveles alarmantes de radiactividad en algunas regiones mineras. Los residuos mineros suelen contaminar los ríos y el agua potable. Se sabe que el polvo de la roca pulverizada provoca problemas respiratorios. La lluvia tóxica de la industria minera sólo está siendo estudiada por los investigadores, principalmente en Lubumbashi, la capital minera del país.


Las minas proporcionan un trabajo muy necesario para los millones de habitantes de la región, en su mayoría empobrecidos. Sin embargo, muchos consideran que los efectos del trabajo sobre la tierra y el cuerpo son devastadores.


El año pasado, Lena Mucha, fotoperiodista alemana de 34 años, se reunió con personas directamente afectadas por las actividades mineras de la región. Se reunió con madres que habían abortado y fotografió a niños nacidos con deformidades cuyos padres trabajaban en las minas.


El cobalto se extrae en todo el mundo, pero el 60% procede del Congo. Como dijo Mucha a In Sight, "todos usamos cobalto... es difícil no usarlo, pero es importante que la gente sepa cuál es la historia que hay detrás".


Este proyecto se realizó con el apoyo de la beca de reportaje sobre los Grandes Lagos de la International Women's Media Foundations.



Excelentes imágenes del trabajo fotográfico de Lena Mucha Aquí.




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